Existen enfermedades que se manifiestan con síntomas evidentes desde sus primeras etapas.
Sin embargo, también hay padecimientos conocidos como “enfermedades silenciosas”, que pueden desarrollarse durante años sin presentar señales claras.
El Aneurisma de Aorta Abdominal (AAA) pertenece a este segundo grupo. Se trata de una condición que, en la mayoría de los casos, evoluciona sin causar molestias aparentes y suele descubrirse únicamente cuando ocurre una complicación grave.
Y es precisamente ahí donde radica su peligro: cuando se detecta, muchas veces ya es demasiado tarde.
Por ello, comprender en qué consiste esta enfermedad, la importancia de su detección oportuna y quiénes están en mayor riesgo de padecerla no solo es importante, sino potencialmente vital.
Un problema más común de lo que parece
Para dimensionar su impacto, primero es importante entender la función de la aorta.
Esta arteria, la más grande del cuerpo humano, es la encargada de transportar la sangre desde el corazón hacia todos los órganos y tejidos.
Sin embargo, existen ocasiones donde su pared se debilita, produciendo una dilatación o crecimiento anormal.
Si esta dilatación ocurre en la región abdominal, se conoce como Aneurisma de Aorta Abdominal.
Algo curioso es que el Aneurisma de Aorta Abdominal tiene una presencia significativa en la población. Se estima que afecta entre el 4% y el 8% de los hombres mayores de 65 años.
Además, su aparición está estrechamente relacionada con factores de riesgo como el tabaquismo, la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares.
Esto significa que un amplio sector de la población podría padecerla sin saberlo.
El verdadero peligro: no saber que lo tienes
Ahora bien, más allá de su frecuencia, lo que realmente hace peligroso al aneurisma de aorta abdominal es su carácter silencioso.
En la mayoría de los casos, no provoca síntomas hasta que alcanza etapas avanzadas.
Como consecuencia, muchas personas conviven con esta condición sin diagnóstico, lo que incrementa el riesgo de una complicación súbita.
La más grave de ellas es la ruptura del aneurisma, una emergencia médica que provoca una hemorragia interna masiva.
Frente a este escenario, el tiempo de respuesta es mínimo y las probabilidades de supervivencia son bajas, con tasas de mortalidad que pueden alcanzar entre el 80% y el 90%.
Por ello, en el caso del Aneurisma de Aorta Abdominal, ignorar o no saber de su presencia es, en sí mismo, el mayor riesgo.
La detección temprana es determinante y sencilla
En este sentido, la buena noticia es que el Aneurisma de Aorta Abdominal puede detectarse de manera oportuna y aquí es donde la medicina preventiva cobra un papel fundamental.
El ultrasonido abdominal es un estudio sencillo, seguro y no invasivo que permite identificar la presencia de un Aneurisma de Aorta Abdominal de forma rápida, segura y sin dolor, pues no requiere procedimientos complejos.
Gracias a este estudio, es posible cambiar por completo el curso de la enfermedad: pasar de un escenario de urgencia a uno de control y seguimiento.
En otras palabras, detectar a tiempo un Aneurisma de Aorta Abdominal puede marcar la diferencia entre un escenario controlado y uno potencialmente fatal.
Opciones de tratamiento seguras y efectivas
Una vez detectado, el manejo del Aneurisma de Aorta Abdominal dependerá de sus características específicas.
En muchos casos, es posible llevar un seguimiento médico periódico. Sin embargo, cuando el riesgo lo amerita, existen alternativas de tratamiento altamente efectivas.
Entre ellas se encuentran la cirugía abierta y los procedimientos endovasculares mínimamente invasivos, los cuales se realizan mediante catéteres guiados por imagen.
La elección del tratamiento debe ser individualizada y determinada por un especialista en angiología y cirugía vascular, quien evaluará la mejor opción para cada paciente.
Lo importante es entender que, cuando se detecta a tiempo, el Aneurisma de Aorta Abdominal sí tiene solución.
En conjunto, el Aneurisma de Aorta Abdominal representa un claro ejemplo de cómo una enfermedad silenciosa puede convertirse en una amenaza grave si no se detecta a tiempo.
Sin embargo, también demuestra el impacto que puede tener la prevención.
Si tienes más de 65 años, antecedentes de tabaquismo o padecimientos cardiovasculares, acudir a valoración con un especialista no es solo una recomendación: puede ser una decisión que salve tu vida.
No lo dejes pasar. En el caso de un Aneurisma de Aorta Abdominal, detectarlo a tiempo puede marcar la diferencia, incluso antes de que dé señales.
Dr. Mauricio González-Urquijo
Es especialista en Angiología y Cirugía Vascular por la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Además, cuenta con entrenamiento avanzado en cirugía endovascular de aorta en la Universidad de McGill.
Es Doctor en Ciencias Clínicas y cuenta con una sólida trayectoria académica con múltiples publicaciones científicas en el área vascular.
Actualmente, realiza su práctica clínica en el Instituto de Cardiología y Medicina Vascular de TecSalud, donde se enfoca en el tratamiento de enfermedades vasculares complejas, particularmente aquellas relacionadas con la aorta.
Su práctica se caracteriza por un enfoque basado en la mejor evidencia científica y el uso de tecnologías de vanguardia para ofrecer atención de alta especialidad.