Durante años, la neurociencia ha estudiado las particularidades del cerebro humano en hombres y mujeres, con el objetivo de comprender mejor su estructura y funcionamiento.
Sin embargo, desde la neurorradiología es posible observar con mayor precisión las diferencias y matices entre ambos.
“Aunque existen variaciones anatómicas y funcionales identificables, la ciencia actual sugiere que son mucho más sutiles de lo que comúnmente se cree”, destacó la Dra. Azalea Garza, especialista en neurorradiología.
En este artículo revisaremos algunos de los principales hallazgos científicos sobre las diferencias entre el cerebro masculino y femenino y su posible relación con funciones cognitivas, emocionales y neurológicas.
¿Existen diferencias estructurales entre cerebros masculinos y femeninos?
Desde el punto de vista radiológico, la Dra. Azalea Garza explicó que existen diferencias generales entre sexos, especialmente en estructuras óseas.
“Las radiografías de cráneo, macizo facial, manos y pelvis presentan diferencias evidentes entre hombres y mujeres”, señaló.
Sin embargo, aclaró que, al analizar las estructuras internas del cerebro, estas diferencias se vuelven mucho más sutiles.
“Por ejemplo, se ha observado que el volumen cerebral masculino es, en promedio, entre un 10 y 12% mayor que el femenino”, explicó.
La Dra. Garza añadió que las mujeres presentan una ligera mayor proporción de sustancia gris, relacionada con el procesamiento de información, emociones y movimiento.
El cuerpo calloso: el “puente” del cerebro
La Dra. Azalea Garza destacó que otra estructura importante que puede mostrar diferencias sutiles entre hombres y mujeres es el cuerpo calloso.
Lo describió como un conjunto de fibras nerviosas que funciona como un “puente” entre los dos hemisferios cerebrales, permitiendo la comunicación entre ambos.
“Con base en estudios neurorradiológicos, esta estructura puede ser ligeramente más gruesa en mujeres, favoreciendo una comunicación más eficiente entre hemisferios y aportando a una mayor fluidez verbal”, señaló.
En contraste, compartió que en los hombres se ha observado una mayor conectividad dentro de un mismo hemisferio, lo que podría favorecer tareas relacionadas con la coordinación motora.
La amígdala cerebral y las emociones
Otra estructura relevante es la amígdala cerebral, encargada del procesamiento de las emociones.
La Dra. Azalea Garza explicó que cada persona cuenta con una amígdala en cada hemisferio del cerebro.
“En las mujeres, estas suelen ser más simétricas. En los hombres, es común que la amígdala derecha tenga un mayor tamaño”, indicó.
Agregó que, aunque se trata de diferencias sutiles, estos hallazgos han sido relevantes para las neurociencias, ya que han contribuido a entender por qué las mujeres tienden a mostrar mayor capacidad para la regulación emocional.
“No obstante, es importante aclarar que no se trata de reglas absolutas”, enfatizó.
El papel de las hormonas en la salud del cerebro femenino
La neurorradiología también ha ayudado a entender por qué enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer y la Esclerosis Múltiple, son más frecuentes en mujeres.
La Dra. Azalea Garza destacó que los estrógenos juegan un papel importante, ya que tienen un efecto protector en el cerebro.
Explicó que, durante la menopausia y la perimenopausia, cuando estos disminuyen (los estrógenos), el cerebro se vuelve más vulnerable.
“Por esa razón, el Alzheimer puede aparecer en edades relativamente más tempranas en mujeres”, comentó.
En el caso de la Esclerosis Múltiple, la especialista señaló que el problema afecta a la sustancia blanca del cerebro.
Destacó que esta red está cubierta por una sustancia llamada mielina, que ayuda a que la información viaje rápidamente entre distintas áreas del cerebro.
“En la Esclerosis Múltiple, el sistema inmunológico ataca la mielina, haciendo que los mensajes del cerebro se vuelvan más lentos o se interrumpan, lo que provoca los síntomas”, mencionó.
Si bien la evidencia científica confirma la existencia de ciertas diferencias estructurales y funcionales entre los cerebros masculinos y femeninos, estas no determinan de forma absoluta las capacidades, habilidades o comportamientos de una persona.
“Más que dividir, estos hallazgos invitan a comprender la complejidad del cerebro humano, donde factores biológicos, hormonales y ambientales interactúan constantemente”, afirmó la Dra. Azalea Garza.
En última instancia, reconocer estas sutilezas permite una medicina más precisa y una visión más equilibrada: somos distintos en algunos aspectos, pero profundamente similares en lo esencial.
Dra. Azalea Garza Báez
Es especialista en Radiología e Imagen con subespecialidad en Neurorradiología.
Consulta a sus pacientes en el Hospital Zambrano Hellion de TecSalud y forma parte del equipo médico del Instituto de Neurología y Neurocirugía.
Contacto: 81.8888.0000