Sueño, fatiga y long COVID
El COVID-19 no solo puede dejar secuelas en los pulmones, el corazón y otros órganos del cuerpo, sino también a nivel mental y emocional, afectando los hábitos del sueño y generando síntomas de fatiga crónica.
El COVID-19 no solo puede dejar secuelas en los pulmones, el corazón y otros órganos del cuerpo, sino también a nivel mental y emocional, afectando los hábitos del sueño y generando síntomas de fatiga crónica.
El long COVID es un síndrome que se manifiesta en personas que padecieron COVID-19, después de la recuperación de los síntomas iniciales de la enfermedad.
Los síntomas de este síndrome son variados y afectan múltiples sistemas del organismo, como el respiratorio, cardíaco y nervioso.
Las personas que se enferman de COVID-19 generalmente se recuperan por completo tras un par de semanas. Sin embargo, algunas personas pueden seguir mostrando síntomas incluso meses después de la recuperación inicial.
El long COVID o COVID persistente se refiere a una serie de síntomas físicos, mentales y emocionales que surgen después de haber padecido la enfermedad por COVID-19.